Cali = July (o nuestra primera vez en Couchsurfing)

El viaje de regreso para Popayán desde Neiva fue, como suponíamos, una tortura. Ya era tarde en la ruta, así que comimos un queso y pan con aguapanela para engañar al estómago hasta llegar a destino.

La panela es una especie de extracto de jugo de caña de azúcar que se solidifica (no tengo foto, estuve mal ahí, pero imagínense un rectángulo del tamaño de un posavasos y del ancho de tres barras de chocolate marrón y duro), y se pone a hervir en agua para hacer la famosa aguapanela colombiana. Se puede tomar fría o caliente. A mí particularmente fría con mucho limón me encanta. 😀

Llegamos a Popayán y Vero se comenzó a sentir algo mal. Ya venía con tos pesada desde el Desierto, y haber dormido poco y pasar frío en el viaje la llevaron a empeorar (un señor con mucho tacto le dijo, al escucharla toser, que lo que tenía era una infección pulmonar y que su abuela había muerto hace poco de eso –un copado el hombre-).

Decidimos quedarnos unos días en Popayán para recobrar fuerzas y seguir camino. Vero fue a la clínica de la ciudad, la atendieron (muy bien por cierto), comenzó con una medicación, y rápidamente mejoró. Así que nuestro próximo destino sería Cali, y estábamos impacientes por arribar a la ciudad. La razón de nuestra impaciencia estaba dada en que por primera vez haríamos Couchsurfing (y eso ¿Con qué se come? me preguntarán. Les dejo una de las mejores explicaciones que he encontrado en la web, del blog de Aniko Villalba). Estábamos ansiosos por conocer a nuestra anfitriona.

Viajamos temprano y llegamos a la tarde a Cali. July, nuestra nueva amiga de Couchsurfing, nos vino a buscar a la terminal, con un viaje tremendo desde su casa hasta allá. Nos encontramos, le regalamos algo de chocolate que justo habíamos comprado (¡es que el Jumbo Jet en Colombia era nuestra perdición!) y nos fuimos todos para su casa.

En un autobus caleño, homenaje a El Chavo del 8 (?)

En un autobus caleño, homenaje a El Chavo del 8 (?)

Allí nos recibió su familia, sus hermanas, su mamá, su papá y su perra, Kira, que no perdió el tiempo y apenas Vero se descuidó, le destruyó el cepillo de dientes que se le cayó al piso (la hermana, encantadora, le compró otro). La madre de July nos dio de comer y mucho, pero mucho café. Es costumbre en todas las familias colombianas que reciban al invitado con un tinto (café americano). No hemos probado café en Colombia que nos haya defraudado. La fama, en ese sentido, la tienen bien ganada.

Con July decidimos salir a la noche. Nuestra idea antes de llegar a Cali era conocer los lugares de salsa, ya que esta ciudad es conocida como la capital mundial de ese ritmo de baile. Pero a July curiosamente le gustaba el rock y era fan de radiohead (lo que para mí estaba más que bien), así que fieles a nuestro estilo de ir al revés del mundo, fuimos a un bar de rock Risa. Allí probamos la cerveza de la que aún hoy somos fanáticos (les hablo de la Club Colombia, ESPECÍFICAMENTE la roja), y charlamos toda la noche. Intentamos ir a una disco de salsa, pero al entrar nos dimos cuenta que no era lo nuestro.

Volvimos tarde a la casa y nos fuimos a dormir. Al otro día nos quedamos haciendo nada de nada (bueno, yo vi una peli con July, el violín rojo, mientras Vero dormía una siesta) y a la noche fuimos a comer y a recorrer San Antonio, con un amigo de July, Juan Pablo, quién nos preguntó sobre nuestro viaje en Colombia y nos propuso un cambio de ruta en nuestro itinerario que finalmente aceptamos: cruzaríamos de Colombia a Venezuela por el centro y volveríamos luego a este país, por la costa. Hablamos, comimos y caminamos mucho, pero esta vez volvimos temprano.

Juan Pablo, Vero y July

Juan Pablo, Vero y July

Cambiaso: Juan Pablo, yo y July

Cambiaso: Juan Pablo, yo y July

El último día lo aprovechamos para recorrer un poco el centro caleño, mientras July se iba a hacer su trámite del pasaporte (descubrimos que todos los anfitriones de Couchsurfing o son viajeros experimentados, o son viajeros en potencia, no hay uno que se salve de la locura de viajar).

Encontramos unos señores que hacen formularios al aire libre, frente a los organismos de gobierno, sentados a la intemperie con su máquina de escribir (algo muy extraño).

Los hacedores de trámites

Los hacedores de trámites.

Nos reunimos más tarde con July y Juan Pablo, comimos chontaduros (una fruta pequeña y roja de la que no somos para nada adeptos –una forma suave de decir que nos pareció horrible-) y cholados (raspados con fruta, muy ricos y empalagosos). Terminada esta vuelta salimos corriendo a buscar los bolsos a la casa de July y prepararnos para ir a Salento, en el Eje Cafetero.

Buscando sandalias en calzados Bucaramanga

Buscando sandalias en calzados Bucaramanga

La primera experiencia en Couchsurfing había sido todo un éxito y ya estábamos queriendo conocer más gente a través de este sistema. Gracias a July podemos decir que conocimos a Cali desde adentro, desde el mismísimo seno de una familia caleña, una experiencia inolvidable. Podemos decir, en cierta forma, que Cali para nosotros fue July, o July fue Cali. Empezamos así a descubrir el buen corazón de los colombianos, y a enamorarnos perdidamente de este país y de su gente. Y todavía no habíamos visto casi nada.

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7 Respuestas a “Cali = July (o nuestra primera vez en Couchsurfing)”

  1. Vladimir dice:

    Me encantaron todas sus historias, muy amenas y motivadoras para realizar mi viaje. Les deseo lo mejor en sus recorridos y si regresan a Colombia los estaré esperando para mostrarles lo que les haya faltado de Cali. Un fuerte abrazo.

    • Marcos dice:

      Vladimir,
      Gracias, comentarios como este nos reconfortan increíblemente. Ganas de volver a Colombia no nos faltan 🙂

      • Yo estoy planenando un viaje en el que pienso comenzar con el CS pero todavia nadie me ha aceptado. Podrías darme algún consejo?

        • Marcos dice:

          Sí:
          1) Cada couch request que hagas tiene que ser personalizado. Que se note que leíste y te interesaste por el perfil de tu host
          2) Detalla exactamente qué es lo que esperás de tu visita y qué es lo que querés hacer estando ahí. No escatimes los detalles.
          3) Envía alrededor de 10-15 solicitudes de sofá por cada lugar que visites.
          4) Poné varias fotos tuyas para que te conozcan.

          Cualquier otra cosa avisame
          Mucha suerte!!

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  2. […] pero a último momento se nos pinchó. Así que un día antes de partir para allá desde Medellín, nos encontrábamos sin rumbo, y buscamos como locos a alguien más que pueda alojarnos, aunque no […]

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