Callejón de Huaylas, gracias feisbuk por abrirnos lo’ ojo’!!

Nos encontrábamos en Lima y aprovechando de que teníamos WIFI en el hostel y de que no teníamos la intención de salir a “reventar la noche” (desde que empezó el viaje nuestra vida nocturna ha desaparecido en forma drástica), empezamos a navegar por la web. Diríamos que terminamos en el sitio obligado si no tenés nada para hacer… el bendito facebook o en criollo “el feibuk”: Oh! unas notificaciones nuevas iban a cambiar nuestro rumbo!

En Puno conocimos unas españolas, que por cierto nos divertimos mucho con ellas, que publicaron ese día unas fotos con paisajes hermosos de un lugar llamado Callejón de Huaylas. Averiguamos donde quedaba ese lugar, y definitivamente era en Perú (donde estábamos ahora..). Genial quiero ir a ese lugar, ok nos desviamos un poco de la costa, volvemos a la altura, al frio, a sentirnos mal por el soroche, y a viajar muchas horas, pero las fotos valen la pena, así que al otro día sacamos pasaje para Huaraz.

Huaraz es la ciudad de donde salen los tours para ir al Callejón de Huaylas (su único atractivo). En la ciudad no hay mucho para hacer, es bastante feíta la pobre. Llegamos a las 6 de la mañana, después de viajar toda la noche, como sabíamos que la ciudad no merecía demasiado tiempo a penas llegamos a nuestro hostel preguntamos para ir al Callejón de Huaylas, que tiene dos atractivos principales, una es la laguna verde llamada Llanganuco y la otra es el nevado Pastoruri. Por nuestra cuenta era bastante difícil ir por la cantidad de transportes que te tenés que tomar (en algunos tramos no hay transportes públicos), así que empezamos a pelear el precio del tour y nos lo dejó a 30 soles los dos tours. Así que nos tiramos un ratito a dormir y a las 9 nos levantaríamos para empezar con el primer atractivo, la laguna Llanganuco.

En la combi íbamos nosotros y unos 12 chicos de 15 años mas o menos que estaban en una viaje al estilo “de egresados” con el profesor a cargo. Por suerte se portaron bastante bien (muy de vieja mi comentario jaja). El primer lugar donde te llevan es Carhuaz, no conocés mucho de este pueblo ya que el objetivo es que compres un helado casero, que como no era caro, nos pusimos en papel de turistas y probamos uno (juro que compramos solo uno jaja), era de chirimoya, una fruta que sabia muy bien, no sabemos como será, pero en helado es riquísima. Después te llevan a otro pueblo llamado Yungay que quedó sepultado por un alud, causado por un terremoto hace más o menos 50 años atrás, ahí ves el cementerio, y algunos vestigios de la catástrofe. Y finalmente llegás al lugar por el cual pagaste el tour, la bendita laguna. Ese lugar vale la pena conocer, es un lago color esmeralda, realmente hermosa, rodeadas de picos nevados, y un clima otoñal (en el sol sentís calorcito, en la sombra el frio empieza a entrar por los rincones), que te da ganas de quedarte todo el día en ese lugar, creo que tiene algo del sur argentino que enamora muchísimo. Por mala suerte y como suele pasar en toda visitada contratada, en ese lugar te dejan solo 45 minutos, si 45 MINUTOS, un horror, pero por lo menos puedo decir que estuve ahí (que positiva que soy!). A la vuelta visitás dos pueblos más, uno donde hacen el manjar que es como un dulce de leche, (ahí te ponés a dudar si realmente el dulce de leche es invento argentino) y el otro es uno de artesanos. Yo sacaría estas dos últimas paradas para disfrutar más de la laguna.

Restos de lo que dejó el alud en Yungay

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Vista del nevado Huascarán desde Yungay

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Laguna Llanganuco

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Al día siguiente nos tocaba el segundo tour, conocer el nevado. Otra vez viajamos con el mismo grupo de teens. Camino al parque nacional Huascarán hicimos dos paradas, una es para ver agua gasificada natural, y otra para conocer a unas plantas muy muy altas que crecen solo en Perú y Bolivia llamadas puya raimondi. Finalmente llegamos al nevado. La combi te deja un poco alejado del glaciar, ya que no puede entrar, así que esa parte la tenés que hacer caminando o alquilan cabellos pero no te llevan a la cima, es una caminata difícil porque hace muchísimo frio y la altura termina sacándote el oxígeno, pero vale la pena. Cuando llegamos a la cima vimos el mejor de los paisajes, un glaciar con toda su anchura, y para suerte de nosotros comenzó a nevar, que lindo es ver caer la nieve! Eso si, el pelo se me congeló, y ni les cuento el cerebro! Ahí no te podes quedar mucho tiempo porque realmente hace mucho frio, así que sacamos las respectivas fotos, y caminamos cuesta abajo. Volveríamos a Huaráz a tomar el bus para nuestro próximo destino, la ciudad de Trujillo, la costa peruana.

Agua gasificada natural

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Una puya raimondi y yo al lado para que comparen la altura

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Nevado Pastoruri

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Y cayó nieve (miren la campera de Marcos)

 

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Una respuesta a “Callejón de Huaylas, gracias feisbuk por abrirnos lo’ ojo’!!”

  1. Belen Lopez Aramburu dice:

    Veritooo! marcuus! me acabo de leer TODOS sus posts, como prometi!
    La verdad, es increible lo que estan viviendo! me da mucha envidia! lo bueno es que si sale todo bien, a fin de año voy a hacer lo mismo q uds…no se si a america latina, pero me voy!

    Se los ve muy felices! sigan disfrutando a full!!

    Besoteee!

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