El mejor café de Colombia

¿Alguna vez se han puesto a pensar lo difícil que es para una persona sacarse de encima un apodo, una reputación, o un estigma? Hazte la fama y échate a dormir, dice el refrán. Al que le decían gordo en la infancia, aunque ahora haya bajado de peso, sus amigos seguramente lo siguen llamando igual. El cuatro ojos que ahora usa lentes de contacto, sigue teniendo el mismo apodo, y al bagayero que años después mejoró su paladar amoroso, se le hace muy complicado encontrar a una mujer hermosa que quiera salir con él, porque claro, él solo sale con bagayos, y cualquier mujer que se precie no se considera uno de ellos.

Es que una vez que nos creamos una fama, es muy difícil sacárnosla de encima. Ese juicio de valor que se crea sobre nosotros porque en algún momento fuimos (o somos) o hicimos –hacemos- tal o cual cosa, queda flotando en el inconsciente colectivo casi eternamente, mientras que nosotros desearíamos bajarlo de ahí arriba con un misil antiaéreo para que deje de atormentarnos.

Si es tan complicado para una persona todo este tema de estigmas y reputaciones, ¡imagínense lo que será para un país entero! En el caso de Colombia, cualquiera podría decir que es peligroso, que está lleno de narcos, y que todos son guerrilleros. Y seguramente esa fama Colombia supo ganársela, y es una tarea realmente ardua sacársela de encima (aunque apenas visitamos el país sentimos que esa fama, para nosotros, había desaparecido). Y los colombianos lo saben muy bien: el spot publicitario que reza “Colombia, el riesgo es que quieras quedarte” alentando a los turistas extranjeros a que vayan a Colombia, intenta romper con esa reputación que el país se ganó y formó en el escenario mundial.

Follaje

¿Esta imagen les suena a Colombia? a mí tampoco, pero les aseguro que es de allá 😀

La droga y el narcotráfico también son puntos que forman el estigma colombiano, junto con uno menos trágico (bueno, para su economía más o menos) y escandaloso, como lo es el café. Colombia es más que coca, marihuana y café, pregona el talentosísimo grupo de música Chocquibtown, originario del Chocó colombiano, que intenta demostrar que hay más para ver de lo que realmente se ve. Pero es clave acá el uso de la palabra “más”, ya que estas tres letras juntas demuestran que Colombia es más, como dice Chocquibtown, pero al mismo tiempo sentencia que Colombia ES coca, marihuana y café, solo que hay otras cosas por ver además de las que se mencionan. En cuanto a las drogas, las hemos visto circular por todo Latinoamérica, y suponíamos que Colombia no sería la excepción. Y en cuanto al café, bueno, habíamos llegado hace poco a Salento, en el Eje cafetero, así que comprobaríamos si era verdad lo que tanto se decía.

Plantaciones de café

Esta por ahí sí, es una plantación de café, nada más cliché…

Es innegable que el café colombiano es riquísimo. Y que los cafés que hemos tomado en las fincas cafetaleras que se encuentran alrededor de Salento y del Valle de Cocora superaron ampliamente nuestras expectativas. Sin embargo hay que reconocer que no fuimos simplemente para probar café. De hecho, el valle es un lugar de otro planeta, un espectáculo para los sentidos, y Salento, incluso si solo contara con café instantáneo, seguiría siendo un pueblito mágico de un país mágico.

Café listo para moler

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Alrededores de Salento

El Patio del Hostal

Caballos en Salento

El valle desde el hostal

Mascotas del hostal en Salento

Salento

Varios días fueron los que pasamos en Salento, en un hostal-finca en las afueras del pueblo, dónde el dueño, Pierri, y Marge, una suiza que llegó a Colombia desde Brasil, nos hicieron compañía. Recorrimos el Valle de Cocora un día entero, pasando por la casa de una señora (llena de colibríes –la casa, no la señora- de todos los colores) que nos felicitó por lo educados que parecíamos ser. Al preguntarnos si éramos rolos (como llaman a los oriundos de Bogotá), le dijimos que no, que éramos argentinos. Al aclararle nuestra nacionalidad, la señora se sorprendió, al punto que nos dijo que no nos creía:

-No puede ser, si todos los argentinos son maleducados– fue lo que nos contestó.

Nosotros solo atinamos a reírnos y a darnos cuenta que de los estigmas, no se salva nadie.

Valle de Cocora

Valle de Cocora

Valle de Cocora

Palmas de cera valle de Cocora

Palmas de cera valle de Cocora

Valle de Cocora

Valle de Cocora

Puente Valle de Cocora

Arroyo Valle de Cocora

Valle de Cocora

Valle de Cocora

Palmas de cera valle de cocora

Palmas de cera valle de cocora

Palmas de cera valle de cocora

Palmas de cera valle de cocora

Palmas de cera valle de cocora

Palmas de cera valle de cocora

Camino valle de cocora

Colibrí Valle de Cocora

Colibrí Valle de Cocora

Colibrí Valle de Cocora

Volviendo del valle a Salento, todavía con las palabras de la señora en la cabeza, observando a los colibríes, a los bosques y arroyos por los que cruzábamos, a las imponentes palmas y al verde que monopolizaba el paisaje, me di cuenta que la frase “Colombia es más que café” cobraba otro sentido. Entendí que el mejor café de Colombia es el que se toma en Colombia. El país no puede ser lo que es sin el café colombiano, pero eso no lo define. En realidad Colombia es imponente por peso propio y por infinitas razones, por infinitos bellos paisajes y por infinitas bellas personas, pero todo eso se disfruta mucho más, con una taza caliente de un buen café colombiano en la mano.

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4 Respuestas a “El mejor café de Colombia”

  1. on vacation dice:

    Colombia ha luchado fuertemente por eliminar los problemas y dar a conocer una nueva visión ante el mundo y dar a conocer lo maravilloso que es este país.

  2. Alex Ferrero dice:

    Me gustó un detalle en particular: “no podes ser Argentino, vos no sos maleducado”. Con Colombia sería: “Esto no puede ser Colombia, nadie me robó ni me secuestró todavía”. Bueno, cómo a veces una idea nos influencia tanto. Que lindo es romper hipótesis. Muy lindo Colombia, fui hace unas semanas y me pareció genial.

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  1. […] a Medellín desde Salento y nos encontramos con Álvaro, quien nos hospedaría en su casa gracias a Couchsurfing. También […]

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