La laguna del Quilotoa

Entré a la terminal de Latacunga preocupado por Jazmin. No sabía si había recibido mi último mensaje que decía que llegaríamos más tarde de lo planeado. Comenzamos a recorrer el lugar y la encontramos esperándonos. Se dio el reencuentro después de un breve cruce en Montañita.

Buscamos hospedaje y salimos a recorrer la ciudad. En Latacunga hace frío, incluso más frío que en Quito, y al ser una zona serrana, la cultura indígena se ve y se siente mucho más que en otras partes de Ecuador.

Ya se había hecho de noche y estábamos con hambre. Nuestra intención era probar el plato típico del lugar, el chugchucara, pero por salir tarde encontramos todo cerrado. Así que comimos en donde y lo que pudimos, y volvimos al hostel. Nos quedamos ahí jugando a las cartas a varios juegos que Jazmin nos enseñó con la baraja de Póker. Después de que el frío y la dueña del hostel nos mandaran a dormir, nos lavamos los dientes y nos fuimos a acostar.Latacunga

El día siguiente, a eso de las seis de la mañana, nos levantamos para desayunar y conocer el Quilotoa. La Laguna del Quilotoa, tiene la peculiaridad de encontrarse emplazada en cráter del volcán que le da el nombre. Su belleza reside no solo en su ubicación (que es sin dudas, impresionante), sino también en sus aguas, mansas y de un color verde esmeralda.

Viajamos en bus por un camino cruzando varios pueblitos dispersos por verdes cerros. Bajamos en Zumbahua y tomamos una camioneta para seguir camino. Llegamos a la entrada de la laguna, y la observamos desde lo alto. Por suerte las nubes no estaban bajas (como muchas veces pasa según nos contaron), incluso cada tanto se asomaba el sol, así que pudimos ver al cráter y a su laguna en pleno esplendor. Luego de eso comenzamos a bajar. El camino no era corto ni fácil. Peor iba a ser la subida, pensaba. Sin embargo, no sé que fue más complicado, porque los resbalones fueron fuertes a la ida, y el cansancio lo fue a la vuelta, corridos por la neblina. Declarémoslo un empate.Laguna del QuilotoaJazmin coqueteando con un paisano :D

Cuando llegamos a orillas del lago, improvisamos un almuerzo: atún, tomate, y pan para los tres. Todo un lujo. El atún ecuatoriano que nos hizo probar Jazmin era un manjar.

La neblina nos hizo escapar

Convencimos a Jazmin para que nos acompañe a Baños. Así que los tres salimos para allá apenas volvimos a Latacunga.

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8 Respuestas a “La laguna del Quilotoa”

  1. Guido dice:

    Que lugar soñado! se puede bañar no???

    • Marcos dice:

      No vimos a nadie bañándose pero estimo que sí, hacía frío cuando fuimos…hay para hacer paseos en bote también por la laguna, que es realmente impresionante. Las fotos no demuestran lo hermoso que es (aparte se nos rompió la cámara en ese momento, así que no son de muy buena calidad)

    • Diego dice:

      El agua tiene algo contenido alcalino, no te recomiendo meterte en el agua, recuerda que es un cráter volcánico

  2. gotitas de amor dice:

    quiero añadir algo, le bajada es difícil la subida es mas aun pero hay burritos …si se puede subir en burro el costo es de 5 dolares pero para las personas que le es difícil ascender es el dinero mejor invertido y el espectáculo es extraordinario

  3. Alejandra Benítez dice:

    No puedes bañarte, a más de ser helada el agua, es un lugar sagrado para los indígenas… saludos chicos, me encantó su post 🙂

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