Las mil y una iglesias en Cuenca

Camino a la ciudad en el bus, venía anotando lugares donde quedarnos, ya que llegaríamos a Cuenca de noche, y andar por ahí con las mochilas en la oscuridad de una ciudad que no conocía, sinceramente no me emocionaba mucho. Como me estoy dando cuenta que sucede siempre en estos viajes, las situaciones cambian constantemente, así que toda mi búsqueda de hospedaje, fue, como decirlo, una pérdida de tiempo.

Bajamos del bus y nos abordó un señor de cincuenta y pico (largos), ofreciéndonos hospedaje. Como era de noche y el precio nos cerraba, aceptamos. Llamó por teléfono a su mujer y le aviso que “dos chicos de Argentina van para allá”. Llegamos, nos instalamos y salimos a comer por ahí.

Arte Callejero en CuencaArte Callejero en Cuenca

La ciudad de Cuenca nos sorprendió gratamente. A pesar de ser colonial, como otras tantas ciudades que habíamos visto por Perú y Bolivia, tenía un no sé que especial. Tal vez sean sus miles de iglesias, todas distintas entre sí (la de la plaza central sin duda la más bonita), o el espíritu de las fiestas que se estaban acercando, o esa peculiaridad de contar con un río que atraviesa la ciudad y los miles de puentecitos y espacios verdes que hay alrededor. O tal vez sea todo eso junto. Como apreciación personal, puedo decir que sentí a Cuenca como una ciudad colonial, que respira por si sola, y no por y para el turismo (tal vez como lo hace Arequipa en Perú, solo que Cuenca es más pequeña), lo que le da un toque de realidad y sinceridad que tal vez a otras ciudades del mismo estilo les falta.

IglesiaBasilica de la Universidad

Así anduvimos por Cuenca varios días, con las cúpulas azules de la Catedral nueva siempre presentes, comiendo helado (el de la heladería enfrente del parque central es sublime), chuzos (como brochettes de pollo o carne), yendo a museos (cerca del río hay uno gótico muy extraño), a la universidad, y a iglesias, iglesias y más iglesias (siempre aparece una a la vuelta de una esquina).

En todos lados iglesiasLa CatedralY las cúpulas azules

Luego de un par de días dejamos el frío y la lluvia típicos de Cuenca, por la humedad y el calor agobiante de nuestro próximo destino: Guayaquil.

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Una respuesta a “Las mil y una iglesias en Cuenca”

  1. Guido dice:

    Estan eran las fotos que me gustaban!! muy buenas!! saludos chicos!

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