Machu Picchu Día IV: Describiendo lo indescriptible.

La desperté a Vero para ver como se sentía. No muy bien todavía, así que no fuimos a desayunar y la dejé dormir un poco más.

Los porteadores necesitaban desarmar la carpa, pero yo no quería despertarla nuevamente. Después de que nos insistieran varias veces para salir, Vero se levantó y fue hacia el comedor con uno de los guías. Yo me quedé juntando las cosas, mientras desarmaban la carpa sobre mi cabeza.

Fui al comedor y vi a Vero comiendo algo, lo que era sin dudas una buena señal. Por mi parte no desayuné nada, la “emoción” de la noche anterior me tenía sin apetito.

La única opción con la que contábamos para salir de esta situación era seguir camino hasta Machu Picchu. Estábamos más cerca de las ruinas que de cualquier otro lugar civilizado. Sin embargo, esto seguía implicando dos horas de caminata. Así que me calcé mi mochila, la de ella, y la acompañe durante todo el camino. Por suerte su condición había cambiado y se sentía algo mejor, lo suficiente como para moverse.

El trayecto en esta parte al menos era más fácil (¿o será que ya nos habíamos acostumbrado?), luego de unas horas subiendo y bajando, nos encontramos con último desafío antes de alcanzar Machu Picchu: El trayecto conocido como “el matagringos”, una escalera empinadísima, con escalones de varios metros que conducían hacia la Puerta del Sol. Con esfuerzo la subimos, y luego de ello un cartel con la inscripción “Inti Punku” nos anunciaba que lo habíamos logrado. Luego de cuatro días caminando, dejando atrás como 40 kilómetros, caídas varias, un desmayo y una noche sin dormir, llegamos. Cansados, enfermos, mojados, sucios y con frío, pero con la moral por las nubles, llegamos.

La Puerta del Sol, Intipunku.

Atravesamos la misma puerta que cientos de años atrás cruzaban los Incas para ingresar a la ciudadela, doblamos luego de una pared, y ahí lo vimos. Allá debajo de nosotros, entre nubes pero perfectamente visible estaba, al fin, Machu Picchu. Todo lo que me había imaginado de este lugar antes de salir de viaje, se redujo a nada en comparación con lo que sentí en ese momento.

Seguimos por acá y.....

AHÍ ESTÁ!

El grupo feliz por haber llegado, y Vero por haber sobrevivido 😀

Comenzamos a bajar hacia la ciudadela, y ahí comprendí porque este lugar es tan impresionante. No es solo por sus construcciones perfectas, sus decenas de templos y fuentes y su halo de misterio, sino y más que nada por el lugar en el que está situado. Rodeado de montañas verdes, protegido por las nubes, emplazado en la mismísima nada, el marco con el que cuenta Machu Picchu le da un toque tan especial que lo convierte en lo que es: Uno de los lugares mas impresionantes, llamativos y, en definitiva, más hermosos del mundo.

Hasta el mediodía nos quedamos en las ruinas, y luego de recorrerlas de punta a punta bajamos a Aguas Calientes a almorzar todos juntos, para regresar por la tarde a Cusco.

No puedo pasar a papel y describir lo que se siente y lo que significa conocer Machu Picchu. Sería como intentar describir lo indescriptible. Se me ocurren frases sueltas como “Obra maestra”, “Lugar mágico y misterioso”, “Experiencia inolvidable”, “Expresión Inca por excelencia” o “Maravilla del mundo”. Créanme que todo eso le queda chico, diminuto.

Dejo algunas fotos para deleitar la vista:

Esta historia viene de acá:

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7 Respuestas a “Machu Picchu Día IV: Describiendo lo indescriptible.”

  1. erick romero dice:

    HERMOSO RELATO… FELICIDADES POR HABER VIVIDO TAN LINDAS EXPERIENCIAS…

  2. Se me puso la piel de galina con sus fotos!! Ahhhhh!! Ya iremos, ya iremos! 🙂
    Besos chicos!
    Jime

  3. Pao dice:

    Leí las 4 entregas, muy bueno, me alegro que hayan podido subir sin más complicaciones que el desmayo de Vero, aunque debe haber sido horrible. Una pregunta sobre el equipaje, ¿llevabas solamente ropa o también comida y agua? ¿Más o menos cuánto te salió el viaje con los guías de los 4 días de ascenso?

    • Marcos dice:

      Más que nada agua. Comida solo tipo snacks (chocolates, almendras, todo bien calórico para no perder energía). El resto de la comida la llevaban los porteadores. Nos costó 330USD con la entrada a M Picchu y el transporte de ida y de vuelta (en tren). No lleves mucho equipaje que después es una tortura cargarlo!

  4. Damián Palma dice:

    Wouuu realmente faltan palabras para describir las imágenes =D.. Con mi polola estamos preparando un viaje a machupichu (bolivia – peru) para verano y me gustaria que pudieras darme algunos tips para viajar (es nuestra primera aventura) .. Saludos desde chile

    • Marcos dice:

      Hola Damián! En verano llueve mucho, así que lo primero, comprense impermeables! jajaja en serio hacen una diferencia importantísima, lo mismo zapatillas para caminar!
      Son las cosas que se me vienen a la mente ahora:
      -viajen liviano
      -estén dispuestos al cambio de planes
      -abranse al resto de los viajeros que encuentren (son una fuente de información valiosísima muchas veces)
      -prueben toda la comida
      -hagan couchsurfing
      -lean algo relacionado antes de viajar (novelas, historia de los países, lo que sea)
      -desconfíen solo lo justo y necesario (o confíen siempre que se pueda 🙂 )
      -escriban, al menos, una oración por día…se van a llevar el mejor de los recuerdos!

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