Nicaragua país, Nicaragua onírico

El día que pisé Nicaragua, Centroamérica tomó forma. Nada había sabido de este país, y nada había intentado saber. Nicaragua hace dos años era para mí sinónimo de Honduras, El Salvador y ...

Panamá: primera impresión de Centroamérica

Que se dice, se dice. Pero yo nunca lo creí así. Centroamérica me había parecido, en cada una de las ocasiones en las que había oído hablar de ella, bien similar al ...

Veo Veo: mi calle de tierra

Más de 25 años viví en el mismo lugar. En términos de períodos de gestión gubernamental, 10 presidentes pasaron (teniendo en cuenta los cinco que gobernaron en la crisis del 2001) desde ...

Relatos en cuarta persona

A eso de las doce del mediodía, a él se le había ocurrido la brillante idea de salir a comprar hielo para preparar un licuado de maracuyá. Era ciertamente una gran idea. ...

Veo Veo: Una sonrisa mejor

21 de junio de 2013. Faltaba un día para mi cumpleaños y en el cielo las noches comenzaron a ser más negras. Dos veces intenté decirme a mí mismo que ya no ...

Datos útiles para viajar a Venezuela

Buenas buenas!! ¿Andás con ganas de empacharte de Caribe? ¿De ver y sentir la revolución Bolivariana? ¿De comer arepas a más no poder? ¡No desespereis! Acá les dejamos una pequeña guía sobre qué hacer, qué ver, qué ...

Viajar al exterior, comprar dólares, recargo de la AFIP y tarjetas de crédito: Preguntas Frecuentes

A partir del éxito rotundo (?) que tuvo el último post sobre este tema que es tan importante a la hora de viajar, y teniendo en cuenta la variedad de las preguntas ...

Veo Veo: Aromas de algún día

Se dio un día que decidimos volver a Buenos Aires. Un día complicado fue ese. Un día de esos donde suceden muchas cosas, donde se toman decisiones, donde los caminos se bifurcan. ...

Playa Blanca, un diálogo, ustedes y yo

Nunca supe cómo empezar esto. Nunca supe cómo empezar a hablar de esto. De Cartagena, de Barú, de Playa Blanca…de todo, digamos. Veo mis anotaciones de cuando estuve por allá, y hay ...

La revelación de Tayrona

Gritos, autos, motos, puestos, comida, color, olor, humos, ruidos, saludos, bailes, música, pobreza, gritos, autos, mendigos, caos: ciudad. Ciudad colombiana. Ciudad colombiana costeña. Santa Marta. -¿A qué vinimos acá, Vero? -No sé, ...

Colombia de los Vientos

¿Cuántas veces te pensaste a vos mismo viajando hasta el fin del mundo? ¿Cuántas veces soñaste con irte lo más alejado posible de toda civilización, a páramos solitarios, desnudos, con poco o ...

Adiós Venezuela (o cómo sobrevivimos al cruce de frontera, otra vez)

Una vez más, un cruce de frontera. Y una vez más, un cruce de frontera venezolana. No pensábamos que este cruce podría ser peor que el anterior, en Cúcuta. De hecho, no ...

 

Me fui a la goma!: Bienvenidos a nuestro blog de viajes

Acá vas a poder encontrar: Relatos, historias, fotos, datos últiles y sentimientos de dos viajeros por América Latina. Tenemos relatos desde Argentina a Venezuela, y seguimos sumando :) Podés también seguirnos en Facebook y Twitter para saber en qué andamos y para preguntarnos lo que quieras sobre viajes (o lo que sea!). Encantados de ayudar, sumate para irte a la goma con nosotros! :)

Viajar al exterior, comprar dólares, recargo de la AFIP y tarjetas de crédito: Preguntas Frecuentes

AFIP portada

A partir del éxito rotundo (?) que tuvo el último post sobre este tema que es tan importante a la hora de viajar, y teniendo en cuenta la variedad de las preguntas y cuestiones que fueron surgiendo en los comentarios, es que decidí armar este nuevo post con preguntas y respuestas sobre viajar al exterior, comprar dólares, el recargo de la AFIP y la operatoria con tarjetas de crédito.

¡¡ATENCIÓN!!

Les recomiendo, si cayeron acá cual paracaídista cibernético, mucho pero muchísimo darse una vuelta por estos posts primero:

Recargo de la AFIP y compra de dólares, ¿Qué hago ahora para viajar?

Cómo extraer dinero en cajeros automáticos en el exterior a partir del 3 de abril para Argentina

Ahora sí, una vez que ya evaluamos nuestra situación, aprendimos qué quiere decir AFIP, maldijimos a los gobiernos que estuvieron, que están y que estarán, evaluamos la posibilidad de asaltar un camión de caudales, y la borramos luego de nuestra mente porque seguramente transporta solo pesos argentinos, podemos continuar leyendo. Vamos a intentar contestar la mayoría de sus dudas de manera organizada.

Es importante aclarar que esta guía está orientada a las personas que quieren salir de vacaciones o de viaje y necesitan moneda extranjera para hacerlo. No está pensada para obtener dólares para ahorro o realizar negocios. Dicho esto, comencemos.

Veo Veo: Aromas de algún día

aromas

Se dio un día que decidimos volver a Buenos Aires. Un día complicado fue ese. Un día de esos donde suceden muchas cosas, donde se toman decisiones, donde los caminos se bifurcan. Y un mes después de ese día, regresamos (¿a dónde? ¿de dónde nos habíamos ido?).

Regresaron muchas cosas con nosotros. Muchos aromas, sobre todo. Cosas que yo me había olvidado (o al menos, eso creía) cómo olían. Un asado entre amigos, por ejemplo. Y no hablo solamente del olor del asado, sino del olor al mantel que se pone en la mesa familiar, de la lechuga y el tomate recién cortados, de las maderas de cajones que se usan para prender el carbón y de los vinos descorchados.

Tantas son las cosas que volví a oler, que me invadió un sentimiento de euforia, amor y nostalgia por lo que tenía ahora, y lo que había dejado atrás. Había olvidado el olor de mí mamá cuando se acerca a darme un beso, de las cajas donde guardaba mis CDs, el olor a nene de mi ahijado ¡qué mal!

Playa Blanca, un diálogo, ustedes y yo

Atardecer Playa Blanca

Nunca supe cómo empezar esto. Nunca supe cómo empezar a hablar de esto. De Cartagena, de Barú, de Playa Blanca…de todo, digamos. Veo mis anotaciones de cuando estuve por allá, y hay fechas, comentarios tachados o escritos encima, precios, números de teléfono, un asterisco del asterisco del asterisco. Así fue, y así sigue siendo. Un enjambre de avispas letradas que brota del papel y construye un panal en el hemisferio izquierdo de mí cerebro. Y ahí las tengo, zumbando. A ver que sale.

Y algo que rescaté de ahí fue un diálogo. Uno gracioso. Uno extraño. Voy a dejar que este post sea 90% diálogo, 5% yo y 5% ustedes. Sí, hoy necesito feedback, que me ayuden a dilucidar qué pasó en ese diálogo. Porque Barú, Playa Blanca y Cartagena fueron así. Revoltosas, desprolijas, incoherentes. Y así siguen siendo. Y así va a ser esto, ¡quedan avisados!

La revelación de Tayrona

Tayrona

Gritos, autos, motos, puestos, comida, color, olor, humos, ruidos, saludos, bailes, música, pobreza, gritos, autos, mendigos, caos: ciudad. Ciudad colombiana. Ciudad colombiana costeña. Santa Marta.

-¿A qué vinimos acá, Vero?

-No sé, en algún lado teníamos que parar, para ir a Tayrona.

-¿Y Taganga?

-Vamos después, cuando nos contesten de Couchsurfing.

Salir de la mismísima nada de Cabo de la Vela, al mismísimo todo de Santa Marta se siente cómo un golpe duro en la cabeza. De esos que te borran algunas ideas. Que te dejan medio tonto. Tanto como para hacerte olvidar por qué se te había ocurrido ir ahí en primer lugar.

Colombia de los Vientos

¿Cuántas veces te pensaste a vos mismo viajando hasta el fin del mundo? ¿Cuántas veces soñaste con irte lo más alejado posible de toda civilización, a páramos solitarios, desnudos, con poco o nada de gente? ¿Cómo te imaginaste esos lugares? ¿Cómo eran? ¿Qué colores tenían? ¿Cuáles eran los sonidos que se escuchaban? ¿Se escuchaba algún sonido?

Adiós Venezuela (o cómo sobrevivimos al cruce de frontera, otra vez)

Gasolina

Una vez más, un cruce de frontera. Y una vez más, un cruce de frontera venezolana. No pensábamos que este cruce podría ser peor que el anterior, en Cúcuta. De hecho, no pensábamos que ninguno podría llegar a ser peor que ese. Pero bueno, los viajes son más que nada, una aventura, y pronto nos daríamos cuenta de lo equivocados que estábamos.

Coro, en Sol Mayor

Salimos de Chichiriviche sabiendo que estábamos en la recta final de nuestro recorrido por Venezuela. Solo haríamos una parada más, y luego, nuevamente a Colombia (país que, aún hoy, todavía extrañamos).

El camino fue fácil, corto y tranquilo. Todo un lujo. Llegamos a Coro con gusto a sal y recuerdos de lebranche. Mi cámara de fotos dijo basta la enésima vez que la mojé yendo a uno de los cayos del Parque Nacional Morrocoy, y yo ya no tenía ni tiempo ni bolívares para arreglarla (por eso intentaremos suplantar la calidad por la cantidad en este post, con varias fotos sacadas con el celular –sepan disculpar-). Tendría que esperar a nuestro regreso al país vecino.

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