Qosqo, Capital Arqueológica de América

Cusco capital arqueológica de América, es, sin otra palabra que se me ocurra para describirla, impresionante. La ciudad y sus alrededores están plagados de historia, arqueología, ruinas, yacimientos, museos, iglesias…y no solo eso, también es la “previa” a la joda loca de las ruinas incas: Machu Picchu.

Será por eso que, más allá de sufrir el frío, y el ambiente hiperturístico que implica acosadores incansables en la calle ofreciendo de todo (masajes, comidas, paseos, tours, otra vez “massages”, taxis, artesanías, massage lady, massage boy…), nos quedamos como diez días.

Plaza de armas

La plaza de armas de Cusco, donde toda la acción sucedía

Nosotros veníamos de Arequipa así que la comparación fue inevitable. Comparar, obviamente es subjetivo. Seguramente quienes conozcan las dos ciudades no opinen igual, pero no quedé maravillado con Cusco, y creo que eso fue culpa de Arequipa. La ciudad blanca peruana me pareció más limpia, más tranquila (a pesar de ser más grande) y menos agobiante para el turismo. En Arequipa uno se puede perder, en Cusco los “cazaturistas” los padecí “hasta en la sopa”. Cusco llegó a cansarme, en Arequipa me hubiese quedado meses.

El Indio Pachacutec nos da la bienvenida a Cusco.

Para aprovechar nuestra estadía, y conocer lo más posible, sacamos un boleto turístico para visitar los principales museos y ruinas en la ciudad. Cusco cuenta con construcciones que escapan lo imaginable. Cada piedra del lugar transpira y sangra historia. La ciudad Inca por excelencia, el centro del mundo, como su nombre lo indica (Qosqo en lengua quechua significa ombligo del mundo), fue capital del imperio, y cuenta con algunas de las mejores edificaciones Incas del continente. Lo que hoy se puede ver es solo una parte de lo que fue. Las magníficas construcciones fueron demolidas, los cuartos otrora bañados en oro, saqueados y los creadores de todo esto, los arquitectos, los ingenieros, los matemáticos: Los Incas, aniquilados.

Una de las tantas ruinas que existen alrededor de Cusco. En este caso, Pisaq.

Una de las tantas ruinas que existen alrededor de Cusco. En este caso, Pisaq.

Hoy en Cusco se ven las iglesias y demás edificios coloniales construidos sobre los cimientos de las edificaciones precolombinas, tan perfectos, que mientras que lo levantado por los españoles fue destruido por varios terremotos que azotaron (y azotan) la ciudad, a las construcciones incas no se les movió ni siquiera una piedra. Creo que ver los edificios coloniales sosteniéndose sobre los cimientos de las civilizaciones que ya habitaban este suelo antes de la invasión, es la representación gráfica del sometimiento al que el continente se vio sujeto, más clara que se puede tener.

Uno de los ejemplos de la “mezcla” Inca-española. Las ruinas de Saqsaywaman y al lado una estatua de Cristo.

En Cusco nos quedamos en un hostel cerca de la plaza de armas (casi todos lo están). Los días se nos pasaron viendo los yacimientos de alrededor, yendo a varios museos y perdiéndonos en las callecitas que recorren toda la ciudad.

Y, como dije antes, Cusco es la entrada a uno de los lugares más imponentes de los que tendría la oportunidad de ver: La ciudadela Inca de Machu Picchu. Pero esa historia, plagada de impresiones, anécdotas y momentos emocionantes merece ser contada aparte, (¡y en partes!):

 

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2 Respuestas a “Qosqo, Capital Arqueológica de América”

  1. harry dice:

    No era el indio Pachacutec era el emperador Pachacutec el mas grande que dio el imperio.

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