Sierra y selva ecuatoriana

Viajamos a media tarde, y llegamos de noche. Nos quedamos en un hospedaje de una señora bastante particular, una especie de mamá que se preocupaba por todos sus huéspedes, les daba comida para probar y hasta consejos sobre enfermedades, pero al mismo tiempo vendía tours y excursiones como la mejor operadora turística.

No tuvimos tiempo ni de llegar, que la señora ya nos ofreció un tour nocturno. Y aceptamos. Consistía en un paseo en “Chiva”, una especie de colectivo, pero sin puertas, ni ventanas, todo al aire libre. Como esos camiones que transportan ganado, pero con asientos, luces de colores y música a todo volumen. Estaba un poco fresco el asunto, así que viajar a la intemperie no fue tan divertido. Y en el mirador el viento tampoco ayudaba a mantener una temperatura corporal adecuada.

Luego del mirador (una linda vista de la ciudad, por cierto), nos llevaron a un bar a darnos un trago de alcohol puro para seducirnos de quedarnos a bailar. No sé si será que los tres estamos mayores o que la música estaba muy fuerte y el lugar muy vacío. Pero la cosa fue que ninguno quería quedarse.

Al otro día Jazmin se regresaría a su Guayaquil natal, así que fuimos a almorzar llapingacho al mercado, un plato gigante con bolones de papa, patacones (bananas verdes trozadas y fritas), chorizo, arroz, menestra (frijoles), aguacate (palta) y ensalada: demasiada comida. Luego dimos vueltas por el pueblo (lindo, agringado pero lindo), viendo las cascadas que lo rodean, y volvimos para despedir a Jazmin.

La señora dueña del hostel-mamá-operadora turística nos terminó convenciendo nuevamente y compramos un tour para conocer la selva amazónica ecuatoriana, en dos días. Viajamos hasta Puyo, yendo a una reserva donde se cuidan varias especies de animales encontradas en cautiverio ilegal (monos, tortugas, coatíes), caminamos por la jungla, de día y de noche, dormimos en una cabaña sin luz en la selva, nadamos hacia cascadas de hasta 50 metros, y vimos serpientes, polillas, hormigas y arañas gigantes. Todo en la selva es exageradamente grande. Los ríos, las cascadas, la jungla y claro, los animales.

Monos en PuyoMono en reserva de PuyoCascada mas alta de PuyoVista del amazonasRio y selva

Regresamos a Baños a la noche, con una habitación reservada en el mismo hospedaje en el que estábamos. Sin embargo la señora se había olvidado de nosotros. No teníamos donde quedarnos. Apenada por la situación, la mujer nos ofreció dos sillones de su casa para dormir sin cargo. Como al otro día teníamos que levantarnos a las 4 a.m., serían pocas horas de sueño, por lo que aceptamos. Nuestra última noche en Baños la pasaríamos en los sillones de este personaje ecuatoriano.

Temprano a la madrugada tomamos un bus a Otavalo. Llegamos allá casi al mediodía. Recorrimos su famoso mercado, con una cantidad de cosas (mayormente ropa y collares, anillos y aros) baratas y hermosas para comprar. Fuimos a descansar un rato, porque no habíamos dormido nada en todo el día, y volvimos a salir más tarde. La plaza, que a media tarde estaba llena de ruido y color, ahora se encontraba desierta y oscura, el Sol ya se estaba escondiendo. Vero compró un cuaderno para practicar inglés, pero se terminó convirtiéndose en un anotador de nuestras anécdotas y relatos de viaje (este mismísimo post fue primero escrito en él).

Sombreros tipicos mercado OtavaloGorras OtavaloTelas mercado OtavaloGorras mercado OtavaloGorras mercado Otavalo

En el segundo día en Otavalo me tocó volver a Quito a recuperar la cámara de fotos (Todas estas fotos fueron sacadas con celular, por eso la “gran calidad”). El viaje me llevó dos horas y media de ida y dos horas y media de vuelta, tres buses y una larga caminata. Sin contar varios dólares menos para pagar el arreglo.

De vuelta en Otavalo preparé junto con Vero los bolsos para irnos temprano al día siguiente a la frontera. En menos de un día, estaríamos pisando tierras colombianas.

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2 Respuestas a “Sierra y selva ecuatoriana”

  1. teresa dice:

    Hola chicos(as) Dios les bendiga, tremenda travesia! Los felicito, como me gustaria yo hacerlo. Jejejeje y me hicieron recordar mucho las largas travesias y caminatas x la q paso nuestro Señor Jesucristo, según nos dice la Biblia, cuando él anduvo en la tierra caminando y llevando la Palabra de Dios su Padre a confines de tierras santas. De verdad, no se si creen en Dios! pero con todo lo q relatan aqui es maravilloso conocer como gente extranjeras visitan otras tierras llenas de bellos paraisos hechos por Dios! Lastima q uds(gentiles extranjeros) no pregonaron la Palabra de Dios a ese mundo escondido, para luego contarnos a nosotros los q vivimos en las ciudades metropolis, de como “”hubo”” conversiones para Dios Altisimo! eso dicen las Escrituras, q “”será mucha alegría en el cielo””! Si alguno de nosotros hacemos convertir o llegar a otros ante Dios. jejejeje. Y digo esto, no por nada malo, “”ojo”” sino xq desde q comence a leer su interesante recorrido de travesias, en ningún momento mencionaron al creador de toda esa belleza hecha. Bueno a Dios. Pero le pido a nuestro creador, les permita conocer tambien de la belleza de sus Escrituras, para q la lleven a esos confines de lugares tan hinospitos y q necesitan tener y conocer de la presencia espiritual de nuestro Señor Jesús. Gracias x tanta informacion bonita. _ – Una pregunta x favor -Uds no han escrito algún libro de sus travesias x las tierras de Dios!? Porque me gustaría leerlo..!! Bueno Dios me los continue cuidando y bendiciendo en sus vidas, en sus travesias y diversiones. Felis dia.:-P=-O:-)

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