Archivos por tag: mochila

Cómo cruzar de Colombia a Panamá (o viceversa) y no morir en el intento.

Voy a intentar echar un poco de luz sobre este tema que vuelve locos a los viajeros que pululan por el continente americano.

Andando por tierra en Latinoamérica, esta es sin dudas una de las fronteras mas complicadas de atravesar. Hay que saber que para cruzar a Panamá desde Colombia, o al revés, no existe una vía terrestre. Entre la frontera de estos dos países se encuentra una zona selvática muy densa, comúnmente conocida como el Tapón del Darién, donde la biodiversidad, los paracos y los narcos viven en “comunidad” y hacen prácticamente imposible unir a Panamá con Colombia por tierra. Entonces, si uno quiere saltar a Centroamérica desde el Sur, o bajar hacia tierras colombianas, de forma simple y barata, se encuentra con un gran desafío.

Portoviejo, un oasis de rock dentro de Ecuador.

Portoviejo no aparece en las guías turísticas (al menos no en las más conocidas). Y es lógico, la verdad no tiene nada para ver, ni para hacer, “turísticamente” hablando. Esta ciudad-pueblo, capital de la provincia de Manabí, no tiene playa, no tiene historia importante, ningún prócer súper conocido, ni nada que se le parezca.

Supongo que vale preguntarse entonces, ¿Por qué escribir sobre Portoviejo? La historia de cómo me enamoré de este lugar, resumida, comienza más o menos así.

Las mil y una iglesias en Cuenca

Camino a la ciudad en el bus, venía anotando lugares donde quedarnos, ya que llegaríamos a Cuenca de noche, y andar por ahí con las mochilas en la oscuridad de una ciudad que no conocía, sinceramente no me emocionaba mucho. Como me estoy dando cuenta que sucede siempre en estos viajes, las situaciones cambian constantemente, así que toda mi búsqueda de hospedaje, fue, como decirlo, una pérdida de tiempo.

Vilcabamba, el paraíso ¿en La Tierra?

Montañas verdes, pájaros, flores y mariposas de todos los colores, tranquilidad, clima de ensueño, ríos, cascadas, gente amable y sonriente…parece que estoy describiendo el paraíso ¿no? Bueno un lugar así existe (al menos eso creo), y se llama Vilcabamba.

Callejón de Huaylas, gracias feisbuk por abrirnos lo’ ojo’!!

Nos encontrábamos en Lima y aprovechando de que teníamos WIFI en el hostel y de que no teníamos la intención de salir a “reventar la noche” (desde que empezó el viaje nuestra vida nocturna ha desaparecido en forma drástica), empezamos a navegar por la web. Diríamos que terminamos en el sitio obligado si no tenés nada para hacer… el bendito facebook o en criollo “el feibuk”: Oh! unas notificaciones nuevas iban a cambiar nuestro rumbo!

Lima: Una capital que nos sorprendió

 

Sinceramente las capitales no son de nuestro agrado. Vivimos en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano y la verdad es que siempre que podemos nos alejamos de ella porque nos altera bastante, trabajar en el centro, mejor dicho en el microcentro es realmente un suicidio. Por eso en este viaje decidimos pasar por las capitales solo si es necesario, y si es posible quedarnos una sola noche. Lima no seria la excepción y la verdad es que como lugar turístico no le teníamos fe.

La costa peruana (o ¡déjenme decir que no!).

Una vez que dejamos Huaraz atrás el siguiente destino nos esperaba: Trujillo. Luego de otro largo viaje en bus, llegamos a esta ciudad de la que sabíamos poco y nada. Estuvimos pensando camino al lugar si valía la pena ir a la ciudad o directamente a Huanchaco, pueblo costero a veinte kilómetros de Trujillo. Finalmente, concluimos que la ciudad tenía su encanto, y que es más fácil acceder desde ahí a los distintos complejos arqueológicos que hay en la zona, así que dijimos “Una noche, ¿Por qué no?”.

A %d blogueros les gusta esto: