Tomando mate en La Paz

La Paz

Muchas veces cuando empiezo a escribir sobre algún lugar, lo hago hablando de como es el paisaje que nos da la bienvenida. En el caso de La Paz, y a riesgo de convertirme en repetitivo, me veo obligadísimo a hacer lo mismo.

Viajamos en bus desde Sucre toda la noche. Cuando amaneció, sentados en la primera fila, y corriendo las cortinas del “parabrisas” del bus, con la luz del día descubrimos frente a nosotros, a nuestra altura, las nubes. Viajábamos a la altura de las nubes, muy loco. Aunque lo más loco era lo que se veía más abajo. Un cordón montañoso formaba un círculo, con un pozo en el medio, en donde se encontraba La Paz. Como si fuese una especie de Coliseo, o un estadio de fútbol, donde las tribunas eran las montañas y el centro (o sea, la ciudad) el escenario, asistimos desde nuestros asientos del bus al espectáculo que se estaba dando: La Paz en todo su esplendor, con un Sol que colándose entre las nubes, la iluminaba como si fuese la atracción principal. Luego de esa vista que nos tuvo en estado catatónico por unos minutos varios, el bus (tristemente) comenzó a bajar al “escenario” hasta llegar a la terminal. Fuimos a un hostel, que leímos potable en la guía de viajes que llevábamos y ahí nos quedamos.

En La Paz el caos vehicular es impresionante. Busetas (como colectivos pero más chicos) que sirven de transporte público, con carteles improvisados en el parabrisas, circulan por toda la ciudad, subiendo y bajando pasajeros en cualquier lado (por eso es que comenzaron a aparecer letreros gigantes con la “P” de parada y personas disfrazadas de cebras, intentando impartir educación vial, al parecer, con poco o nada de éxito). Además, cada buseta cuenta con lo que se me ocurrió llamar, su “gritón” oficial. El gritón vocifera desde la ventanilla los destinos a los que el transporte se dirige. Cuando dos o tres busetas se quedan atascadas en el tráfico, estos gritones actuando en estéreo, sumados al incesante sonido de las bocinas (los bolivianos pareciera que tienen una mano adherida a la bocina el 99% del tiempo que están arriba del auto, sobre todo los paceños), llevan a la contaminación auditiva a niveles insospechados.

Las cebras organizadoras del tráfico

Las cebras organizadoras del tráfico

Ok, La Paz pareciera no hacerle honor a su nombre, pero sin embargo tiene su encanto. Pasamos un par de días con Vero recorriendo la ciudad y yendo a varios mercados, lo que fue, sin duda, junto con la vista desde el bus, lo que más nos llamo la atención. El mercado de Hechicería fue uno de los lugares más extraños de los que estuvimos. En este lugar se puede conseguir lo que uno (no) imagine. Velas negras con conjuros, amarres para el ser amado, palo santo, ayahuasca, y ¡hasta fetos de llama! (no nos pareció necesario comprar nada).

Fuimos también al mercado de artesanos, donde ahí sí compramos algunos presentes, y al mercado de alimentos, donde tomamos riquísimos licuados de cualquier fruta que uno se imagine por solo 6 Bolivianos.  Además dimos varias vueltas por ahí, buscando gangas, que por cierto no faltaban. Incluso encontramos yerba mate a buen precio, lo que nos permitió abastecernos de algunos paquetes y hacerle honor a la canción de Divididos. Tampoco faltaban las estafas, unas pilas recargables en mi mochila, que no cargan, todavía me lo recuerdan.

Aprovechamos mucho La Paz y su dosis de ciudad, pero fue suficiente como para estar contentos en dejar la jungla de cemento, y dirigirnos a un lugar con más tranquilidad, como el Lago Titicaca.

Algunas fotos:

Vista desde Mariscal Santa Cruz

Vista desde Mariscal Santa Cruz

Otra vista con uno de los carteles de educación vial

Callecita a la que daba el hotel donde estábamos

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7 Respuestas a “Tomando mate en La Paz”

  1. Natalia dice:

    Hola, esta súper bueno su blog, de verdad esta siendo de gran ayuda para preparar mi viaje a Bolivia… Seria de gran ayuda que dieran los nombres de los lugares de hospedaje…
    Excelente blog de info… Felicidades!

  2. Jeane dice:

    hola es mi promera vez en la paz y quiero saber donde comprar y cuanto cuesta el mate para que no me estafen.. y por si acaso algun mercado artesanal cerca del parque central en el alto… me ayudarias muchisimo!
    GRACIAS!!!

    • Marcos dice:

      Hola! Depende que mate quieras comprar, hay de distintas formas y tamaños…los precios son variados! pero un buen mate no debería costar más de 60 Bolivianos. Nosotros vimos muchos en los grandes mercados que están en la calle por el centro de La Paz! Y yerba mate también se consigue!
      Mucha Suerte!!

  3. Erika dice:

    Hola!! me encantan sus relatos, estoy por graduarme de la universidad.. y apenas salga.. he decidido hacer un viaje tambien por sudamerica, soy de Ecuador asi q tengo una encrucijada inmensa,…por donde empiezo el norte o el sur de la region.. estando en la mitad.. es complicado.. q me recomiendan? jeje por cierto me podrian pasar esa guia donde tienen los hostels donde se hospedan? Muchas Gracias.

    • Marcos dice:

      Erika, creo que para el sur tenés más recorrido que para el norte, pero depende mucho de cuánto tiempo quieras viajar! Guía de hostels donde hospedarse no tenemos, y la verdad no sé si estaría bueno recomendar hostels siendo que en todos los lugares por donde anduvimos hay una amplia variedad de opciones para elegir (salvo que aclaremos lo contrario)
      Espero que te animes y salgas a conocer!
      Saludos.

  4. Mili dice:

    Hola, me gustaría que me pasen el nombre del hostal en donde se hospedaron, ya que en estoy por ir a Bolivia y estoy averiguando donde me conviene ir. Gracias 🙂

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