Vilcabamba, el paraíso ¿en La Tierra?

Montañas verdes, pájaros, flores y mariposas de todos los colores, tranquilidad, clima de ensueño, ríos, cascadas, gente amable y sonriente…parece que estoy describiendo el paraíso ¿no? Bueno un lugar así existe (al menos eso creo), y se llama Vilcabamba. Llegamos allí luego de un viaje de unas cuantas horas desde Huaquillas, en la frontera con Perú. Ubicado al sur de Ecuador en la provincia de Loja, este pueblito tiene la fama de contar con una población que vive muchos, pero muchos años. 95, 100, hasta 105 años hemos escuchado. Y los gerontes se pasean por todo el pueblo. Además, en cualquier parte del lugar se pueden encontrar referencias a esta condición especial de la zona. En su plaza principal hay un letrero que menciona a Vilcabamba como centro de estudios gerontológicos de Ecuador. Su avenida principal recibe el nombre de “Avenida Eterna Juventud”. Y en varios comedores hay pósters con los ciudadanos más ilustres del pueblo, y abajo un detalle con su nombre y su edad (todos mayores de 85 años). Hasta el agua embotellada afirma que tiene propiedades rejuvenecedoras.

Centro mundial de investigaciones gerontológicasAgua de Vilcabamba

Pareciera que en este lugar se esconde el secreto de la vida eterna. Averiguando por ahí, nadie nos supo decir a ciencia cierta cuál es el motivo de la prolongación de la vida de sus habitantes. Algunos dicen que es por los alimentos y agua que consumen. Nos contaron que se habían hecho estudios sobre el agua del río que se encuentra cerca, pero solo descubrieron que cuenta con minerales que en teoría retrasan la osteoporosis (lo que considero un comienzo, pero no la fórmula del alargamiento de la vida). Otros dicen que se debe al estilo de vida que la gente lleva. Al natural, tranquila, sin estrés. Aunque esto está cambiando gracias a la gran afluencia de turistas. Los más incrédulos dicen que los abuelitos simplemente mienten sobre su edad (desconozco con qué necesidad). La realidad es que el lugar es encantador, y su fama la tiene bien ganada. Si me preguntan a mí, creo que el motivo de aparente prolongación de la vida, se debe a una combinación de todo lo anterior.

Hostel de VilcabambaAlrededores VilcabambaVista vilcabamba

Vilcabamba es mágico. Un cuento de hadas. Un pueblito de pocas cuadras, rodeado de montes verdes, del canto de pájaros durante el día, y de un concierto de grillos durante la noche, con un sol que calienta pero no tanto, y una lluvia que refresca pero pareciera no enfriar el cuerpo demasiado, convierten al lugar en una trampa hermosa de la que es difícil escapar para continuar viaje. Me sentía, como dije antes, en el paraíso. Comencé a cuestionarme seriamente ¿Será qué morí por un tiempo y realmente me encontraba en él? ¿Será que Vilcabamba está en otra dimensión, dónde la gente envejece más lento? ¿O, tal vez, será que no existe, más que en alguna parte del imaginario colectivo? Sea lo que fuere, estando ahí sentí que el tiempo se detuvo. Sé que estuve cinco días, pero solo porque miraba el calendario. Para mí el tiempo en Vilcabamba se detuvo, o al menos, corría más despacio.

Casita sola en la montañaMontañas verdesVista del valleBosquecitosCascadas

Si no hubiese tenido reloj o algún aparto que me diga la fecha, habría estado perdido en el tiempo…¿Y en el espacio? Ufff, ya no sé. Digamos que creo que el lugar donde estuve se llama Vilcabamba, y que se supone que queda en Ecuador. Sin embargo, pienso que conocer el paraíso y resucitar después de cinco días suena más probable que pensar que en este planeta, en efecto existe un lugar así.

Si te gustó, también podés leer:

6 Respuestas a “Vilcabamba, el paraíso ¿en La Tierra?”

  1. Ana dice:

    Qué hermosas fotos! Da pena solo pensar que lugares así pueden llegar a convertirse en ciudades llneas de estrés.

    • PAUL dice:

      Mis vacaciones de pequeñito, siempre fueron en Vilcabamba y que recuerdos tengo. En esa época no había teléfono ni luz eléctrica y el único modo en que nuestros Papás y Tíos se comunicaban era por telegrama y vaya que no soy tan viejo como los de Vilcabamba. Al terminar la Universidad, regresé como a los 10 años a este Paraíso y lo que más recuerdo es que al bañarme en unos de los hermosos ríos, de agua cristalina y fría como hielo, salí del agua y sentí que mi espalda había desaparecido…..eso si lo llamo relajación. El olor de la molienda de caña, el pan del horno de barro, la mesa llena de todas las carnes, guarniciones y manjares, mi caballo sin montura listo para montar, jugar con mi hermano guerras de “tusas de choclo” y el recuerdo de mi Abuela (que aún vive claro esta, tiene 96 años) en su cocina llena de ollas de barro, son algunas cosas que jamás olvidare de este único y verdadero Paraíso en La Tierra…

Trackbacks/Pingbacks

¿Comentarios? ¿Preguntas? ¿Respuestas? Acá es donde!:

A %d blogueros les gusta esto: